jueves, 6 de junio de 2013

Alma de puta, sueños de princesa

Ser promiscua nunca me ha importado, si fuese yo sola a enfrentarme al mundo que mi nombre se divulgase entre corros masculinos no me molestaría, pero se encuentra el agravante de mi familia, ellos llevan a su espalda la pesada carga que mis noches y juegos acarrean. ¿Acaso ninguna mujer ha deseado despertar la admiración de un hombre? ¿Debo sentirme culpable por ello?
Cuando veo a un hombre de lejos lo analizo, no soy de las que se fijan solo en macizorros y tíos cachas. Veo más allá, busco que me den algo, que me atraiga, que me ponga, que les haga único. También pienso si serán buenos en la cama no te voy a mentir, si el tamaño de sus miembros me satisfará o me dejara a medias como en la mayoría de los casos. Cuando empecé en esto no creía que el sexo sería tan importante , ahora temo empezar una relación que no me guste como folle y recurrir a la infidelidad. Creo que en los últimos meses, el sexo ha abarco gran parte de mi vida he llegado a estar con dos diferentes en un mismo día y cada día quiero más. Es como un círculo vicioso del que no hay escapatoria y lo peor es que nadie entiende lo que siente cuando me acarician, cuando recorren mi cuerpo y me quedo sin ropa y comienza el placer , es un doble éxtasis la penetración y saber que en esos momentos alguien te está deseando.
No siempre fui así, tuve aspiraciones de princesa de cuento que deseaba hacer el amor, creo que como todos queremos . Mi primera vez no fue tan mala por mi parte había amor , ha sido la única persona que he querido hasta ahora , pero parece que el amor solo vuelve a estar de mi parte asique nunca he hecho el amor, siempre ha sido sexo vacío pero ha servido para llenar mis horas de soledad.
 
 

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