El espejo ahora no me sonrie. Me susurra que no es buena idea, que vuelva. Eramos grandes amigos, mi soledad, mi imagen y yo. Decidi renacer, alejarme y resurgir entre las sombras rodeada de una mistica aura, capaz de captar la atención de muy pocos. Soy la niña rara, de ideas extravagantes, de fuertes cambios de humor, copiapersonalidades. Con los dedos de una mano soy capaz de contar aquellas personas que considero amigas y que consideran que lo soy. No soy chica de fiestas, y solo cuando mi locura alcanza su punto más álgido, soy idónea para hacer florecer en tu tez taciturna una tierna sonrisa, quizas de compasión de esta loca sin razón o quizás de aceptación de mis más sinceras simpleces. Tan sólo busco pertenecer a algo, pero no a alguien, mi corazón esta sellado no lo olvides. Detrás de todos esos rizos negros, pelirrojos, prototipo de rubios o de algún color; me encuentro yo: la insegura, la dulce, la sádica, la estúpida, la especial, la hipócrita, la falsa, la fea, la mily una cosas más que quizás no puedan describirme con exactitud porque sobrepaso los índices de rareza; pero no me importa, ya no, da igual que no pueda mirar aun espejo o que mi corazón tenga miedo de sentir algo; da igual porque yo soy así y así seguiré nunca cambiaré. Está claro que me importan las opiniones del resto del mundo que intento encajar en este difícil rompecabezas, pero es que ya no sé cambiar o ya no sé si cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario